OBEDECER PARA SER TRANSFORMADOS

Santiago 1:21–22

“Por esto, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas. Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores…”

Muchas veces escuchamos la Palabra, la leemos, incluso la compartimos, pero Dios hoy nos invita a ir más profundo. Recibir la Palabra con mansedumbre implica un corazón limpio, dispuesto y enseñable. No se trata solo de oír lo que Dios dice, sino de permitir que Su Palabra nos transforme desde adentro.

La verdadera fe se evidencia cuando obedecemos. Cuando vivimos lo que Dios nos habla, la Palabra deja de ser solo información y se convierte en vida, dirección y salvación para nuestra alma.

Hoy, el llamado es claro: soltar lo que estorba y caminar en obediencia. Ahí es donde comienza la transformación.

🙏 Oración:

“Señor, limpia nuestro corazón y danos un espíritu humilde para recibir Tu Palabra. Ayúdanos a vivir lo que creemos y a obedecer con amor. En el nombre de Jesús. Amén.”

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LA ORACIÓN UN PUENTE HACIA LO IMPOSIBLE